¿Qué hacer cuando no puedes más, cuando crees que se te va a caer el mundo encima..? ¿Te rindes? Eso es de cobardes. Para llegar a conseguir lo que realmente quieres tienes que pasar por estos altibajos, tienes que saltar los baches del camino. Tienes que aguantar todo lo que te echen encima, como una buena chica y, sobretodo, pensar que al final lo vas a conseguir. Tienes que pensar que después de estos baches, conseguirás llegar a aquellas flores. Aquellas flores que te dicen que por fin, lo has conseguido. Puede que no dure mucho el camino de flores pero, ¿Qué más da? No te tiene que importar eso si has disfrutado cada paso en esa etapa. No te tendría que importar si te ha llegado a hacer realmente feliz. Puede que te encuentres con miles de piedras, pero sabrás esquivarlas para continuar. Claro que, siempre hay una con la que vuelves a tropezar, con la que tropiezas una y otra vez. Cuando te pase eso, cojela, guárdatela en un bolsillo, cuídala y ni se te ocurra perderla. Porque esa pequeña piedra es la que posiblemente te haga feliz. Aunque habrá otras que lo intenten, pero no lo van a conseguir. Así que recuerda; no te riendas, piensa que vas a poder, aguanta todo lo que te echen, disfruta cada sonrisa como si fuese la ultima y, sobretodo, cuida a esa piedra a la que quieres. Esa piedra que vuelve a tu camino una y otra vez, por una única razón; te quiere.
18.1.11
¿Qué hacer cuando no puedes más, cuando crees que se te va a caer el mundo encima..? ¿Te rindes? Eso es de cobardes. Para llegar a conseguir lo que realmente quieres tienes que pasar por estos altibajos, tienes que saltar los baches del camino. Tienes que aguantar todo lo que te echen encima, como una buena chica y, sobretodo, pensar que al final lo vas a conseguir. Tienes que pensar que después de estos baches, conseguirás llegar a aquellas flores. Aquellas flores que te dicen que por fin, lo has conseguido. Puede que no dure mucho el camino de flores pero, ¿Qué más da? No te tiene que importar eso si has disfrutado cada paso en esa etapa. No te tendría que importar si te ha llegado a hacer realmente feliz. Puede que te encuentres con miles de piedras, pero sabrás esquivarlas para continuar. Claro que, siempre hay una con la que vuelves a tropezar, con la que tropiezas una y otra vez. Cuando te pase eso, cojela, guárdatela en un bolsillo, cuídala y ni se te ocurra perderla. Porque esa pequeña piedra es la que posiblemente te haga feliz. Aunque habrá otras que lo intenten, pero no lo van a conseguir. Así que recuerda; no te riendas, piensa que vas a poder, aguanta todo lo que te echen, disfruta cada sonrisa como si fuese la ultima y, sobretodo, cuida a esa piedra a la que quieres. Esa piedra que vuelve a tu camino una y otra vez, por una única razón; te quiere.
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