30.3.11

Sabes que es él...

Cuando le ves por primera vez, te brillan los ojos, y sabes que es él.
Que es él, el que va a estar en tus pensamientos cada día, con lo que vas a soñar cada noche, lo único que te va a importar en mucho tiempo.
Y por el cual, vas a sufrir, muchísimo, pero no te importa, que va.
Cuando le ves, y una sonrisa se te dibuja sola en la cara, sin darte cuenta. Cuando una de sus sonrisas, te la dedica a ti. Sólo a ti. Cuando te das cuenta de que le importas. Y te sientes tan, tan importante. Pero sólo porque es a él al que le importas.
Pero lo que más impresiona o, al menos ami. Es cuando la cagas.
Cuando la cagas con él, y te das cuenta de que te importa mucho más de lo que tú misma creías. Cuando discutes con él, y una lagrima te cae sola.
Y ahí es, cuando te pones a pensar, a recordar; sus sonrisas, sus palabras, sus besos… Y cuando te quieres dar cuenta, tienes muchas más lágrimas cayéndote por la mejilla. Porque piensas que has podido conseguir todo eso de él y ya no te queda nada. Nada. Y lo echas tanto de menos. Sientes un deseo enorme, enorme, de ir y besarle. Ir corriendo, esté donde esté. Abrazarle, pedirle perdón una y otra vez, aunque ni siquiera tengas que hacerlo tú, y besarle. Arreglarlo todo. Y que sea exactamente como antes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario