Suelo pensar que aún hay alguna posibilidad, por pequeña que sea, pero que está ahí. Que aún voy a poder mirarte a los ojos, acercarme poco a poco y besarte. Que voy a poder volver a sentir tus manos en mi cintura y flotar. Flotar como cuando era una niña y me manejaban como querían con unas golosinas… Como veis, parece que me gusta torturarme. Quiero que tú me vuelvas a manejar como quieras, porque sé que lo vas a hacer bien, y que tienes todo lo que quiero. No sé si realmente estoy enamorada. O es simple costumbre de todo ese tiempo que sí que lo estuve. Sólo sé que me gusta un montón verte reír, cuando me miras y cuando me sonríes, sobretodo cuando me sonríes. Porque eres capaz de hacer que se me olvide todo. Y simplemente con una sonrisa. Y haces que me brillen los ojos, y me sienta realmente bien. Y me gusta sentirme así. Me gusta ese brillo en los ojos, y mi sonrisa. Pero más que nada, me gusta la tuya. Tu sonrisa.
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