Me gusta leer historias de amor. Historias que se parezcan a la mía, para luego, leer un bonito final y pensar que eso es lo que me va a pasar a mí con él. Pero sé que no va a salir como en esas historias, sé que la mía va a ser diferente y no sé si será bonita o no, pero me da igual. Porque por lo menos he vivido ésta historia con él, con su ayuda, con sus besos. Es como un cuento. Un cuento a escondidas. Y cuando se acabe terminará como todos los cuentos, con un “colorín colorado, este cuento se ha acabado”. Y no derramare lágrimas al decir o al oírlo, que va. Voy s sonreír por haber pasado todo esto con él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario