21.12.10

Una mirada. Una misera mirada

Apenas pido. Le he perdido y sé perfectamente, por desgracia, lo que es que no te quede nada de él después de haberlo dado todo. Sé lo que es el verle y no poder ni mirarle.
El tener que guardarte la cantidad de “te quiero” que le dirías al día. El mirar sus labios y no poderlos besar. Sé lo que es haber perdido lo que más has querido.
Por lo tanto, desde entonces, sólo pido una mirada. Una mísera mirada.


      

No hay comentarios:

Publicar un comentario